Más de 400 personas de 13 de los 15 distritos de México participaron en el Congreso Nacional de la Juventud Nazarena Internacional (JNI), “Santos Rebeldes”, realizado del 30 de julio al 1 de agosto de 2026 en Guadalajara, Jalisco.

Bajo el lema “Santos para Cristo, rebeldes para el mundo”, el encuentro buscó desafiar a una nueva generación a descubrir su identidad en Cristo, experimentar renovación espiritual, romper con el conformismo y comprender que la santidad continúa siendo el llamado de Dios para su pueblo.

Participaron jóvenes y líderes de los distritos Oaxaca Norponiente, Oaxaca, Sur, Oriente, Sur Fronterizo, Sur Pacífico, Olmeca, Occidente, Golfo, Norte, Noreste, Noroccidental y Centro.

Durante los tres días se desarrollaron devocionales, conferencias, talleres, esgrima bíblico y diferentes actividades de convivencia. También se realizó una noche cultural con mariachi en vivo, juegos y otros espacios dirigidos especialmente a los participantes.

Entre los conferencistas estuvieron el Dr. Eli Camas, quien compartió los temas “La gracia de Dios” y “El llamado de Dios”; el Rev. Jimmy De Gouveia, director regional de la Iglesia del Nazareno en Mesoamérica, quien desarrolló los mensajes “Santidad sin filtros”, “Iglesia reformada siempre reformándose” y “Rostro de león, pies de gacela”; y el Dr. Jorge Córdova, quien habló sobre el tema “Apartados para Dios”.

Los talleres incluyeron “Transformadores”, impartido por el maestro Misael, de Asuntos Religiosos del estado de Jalisco; “Rebeldes Santos, firmes en el fuego”, por Austin Blender; y “A prueba de fuego”, por Ana Candy Castro, coordinadora de JNI Área México.

Uno de los énfasis principales del congreso fue comprender que ser un “Santo Rebelde” significa permanecer firme en la fe en medio de una cultura que muchas veces se opone a los valores del Reino de Dios. Durante el mensaje final se desafió a los participantes a no limitarse a hablar de Jesús, sino a reflejarlo con su manera de vivir.

Como resultado, cuatro personas aceptaron a Cristo y una se reconcilió con Dios. Además, más de 100 jóvenes respondieron al llamado final a vivir con pasión, pureza y propósito, expresando su disposición con un “heme aquí”.

Mariana García, de la Primera Iglesia del Nazareno en Tuxtla Gutiérrez, Distrito Sur, compartió que el congreso marcó profundamente su vida.

“Santos Rebeldes fue de gran bendición. Pude sentir la presencia de Dios en cada predicación, en las alabanzas, en cada sonrisa y en cada conversación. Dios me retó a depender de Él, a ir contra corriente, a vivir una santidad sin filtros y llevar su luz a quienes lo necesitan”, expresó.

García explicó también que durante el encuentro encontró una causa que despertó en ella el deseo de disponer su corazón al servicio de Dios. “Personalmente tuve una lucha antes de decirle ‘sí’ al Señor y, en medio de eso, pude sentir al Espíritu Santo diciéndome: ‘Yo te veo, bástate de mi gracia porque mi poder se perfecciona en la debilidad’. Y lo he comprobado”.

El congreso también tuvo una expresión de servicio fuera de las instalaciones. Al finalizar el programa, miembros del equipo y algunos participantes entregaron alimentos a personas en situación de calle en el centro de Guadalajara, donde además tuvieron la oportunidad de escucharlas, orar por ellas y compartir el mensaje del Evangelio.

Entre los invitados estuvieron el director regional de Mesoamérica, Jimmy De Gouveia; el Dr. Jorge Córdova Valencia, coordinador de Estrategia del Área México; Benjamín Soria, coordinador regional de JNI Mesoamérica; Daniel Tebalan, coordinador regional de Evangelismo Bíblico Nazareno; así como líderes de diferentes ministerios, superintendentes de distrito y presidentes distritales de JNI. También participaron representantes de organizaciones e instituciones de Jalisco.

Para los organizadores, “Santos Rebeldes” no terminó con el congreso. Como parte del seguimiento se creó la Escuela Santos Rebeldes, una iniciativa virtual y gratuita que inició el 29 de agosto, así como la Red de Mentoría Santos Rebeldes, con el propósito de continuar acompañando a los más de 100 jóvenes que respondieron al llamado durante el encuentro.

Ana Candy Castro expresó su gratitud por lo vivido y por el trabajo del equipo que hizo posible el evento.

“Yo solo puedo decir que la gracia de Dios es suficiente. Agradezco a mi familia y a mi equipo, que trabajó en lo que nadie ve, entre desvelos, madrugadas y horas sin comer, pero con un corazón dispuesto. Continuamos orando por lo que Dios está haciendo en México. Veo una generación nueva levantándose y veo familias confirmando que Dios les sigue llamando de forma continua. A Él sea la gloria. Esto no es mío, es de todos y es de Dios”, dijo Castro.

A través de la Escuela Santos Rebeldes y la red de mentoría, JNI México busca dar continuidad a lo vivido durante el congreso y acompañar a una generación llamada a vivir la santidad, servir a Dios e impactar su entorno con el Evangelio.

Fuente: Ana Candy Castro Contreras, coordinadora de JNI Área México y Coordinación de Proyectos JNI.