“Dios sigue llamando a los hombres a volver a casa: a los brazos del Padre.”

El sábado 22 de noviembre de 2025, 60 varones de 12 congregaciones del Distrito Central de Costa Rica participaron en el retiro “Corro a los brazos de mi Padre”, realizado en las instalaciones de la Iglesia del Nazareno San Rafael de Coronado. La jornada estuvo enfocada en sanidad interior, perdón y reconciliación con Cristo.

Un espacio para sanar desde adentro

El retiro fue organizado por el ministerio VID (Varones a Imagen de Dios), un ministerio nazareno dedicado a ministrar y acompañar espiritualmente a los varones. Bajo el liderazgo de Wilberth Picado Gaitán, director distrital de VID, el encuentro buscó abrir un camino de restauración personal y espiritual, recordando a cada participante que Dios no solo perdona: también transforma y renueva.

Mensajes que guiaron hacia la reconciliación

A lo largo del día se desarrollaron cuatro plenarias, diseñadas para confrontar con amor, traer esperanza y conducir a decisiones prácticas delante del Señor:

  • “Enfrentando al espejo” — Felipe Flores
  • “Venciendo desde adentro” — Wilberth Picado
  • “Testimonio de Vida” — Manuel Calderón
  • “Corro a los brazos de mi Padre” — Carlos de la Cruz

Además, los tiempos de reflexión personal y ministración ayudaron a muchos a reconocer cargas internas, pedir perdón y caminar hacia la libertad en Cristo.

El equipo de alabanza acompañó este proceso con unidad, integrado por: Aaron Fernández (voz principal y guitarra), John Picado (guitarra eléctrica y 2da voz), Mainor González (teclado), David Serrano (bajo) y Donovan Zúñiga (batería).

Testimonios que confirman el fruto

El retiro abrió un ambiente de confianza y apertura, donde los varones pudieron hablar con honestidad y recibir ministración sin temor ni prejuicios. Ronald González, participante, compartió: “Salí lleno de Dios… sentí que algo se me desprendió… era la ira… Pero ahora vivo en la libertad de Cristo creyendo que Él tiene el control de todo”.

El pastor Ricardo León destacó el impacto espiritual del día: “Los tiempos de ministración y la exposición de la Santa Palabra fueron maravillosos… esta herramienta es demasiado importante para el crecimiento de la obra del Señor”.

Por su parte, Warner Durán resaltó el valor del ambiente que se formó entre los asistentes: “Escuchar las conversaciones de los varones, sin prejuicios, creó un ambiente de confianza… ver lo que el Espíritu Santo hizo… fue una bendición”.

En la misma línea, varios participantes coincidieron en que la jornada les permitió identificar heridas internas, rendir luchas personales ante Dios y salir con un compromiso renovado de caminar en integridad. Para muchos, el retiro se convirtió en un “alto en el camino” para reordenar prioridades, fortalecer la vida devocional y tomar pasos concretos hacia la restauración en el hogar.

Lo que viene en 2026

Esta fue la primera edición del retiro, y de momento se proyecta realizarlo cada dos años. Mientras tanto, en 2026 el ministerio VID continuará impulsando cultos y reuniones por sector, tomando en cuenta especialmente a las iglesias del distrito que aún no han tenido oportunidad de integrarse a esta experiencia.

Cuando Dios restaura el corazón de un hombre, también bendice su hogar, su iglesia y su comunidad.

Dios sigue santificando a su pueblo, y la misión sigue avanzando.

Fuente: Wilberth Picado Gaitán, director de VID, Distrito Central Costa Rica.